Protección a la niñez migrante
photo294324892251302554

Cada año, decenas de miles de niños, niñas y adolescentes mexicanos y de centroamérica hacen viajes peligrosos hacia el norte e intentan cruzar la frontera hacia los Estados Unidos, muchos de los cuales hacen el viaje sin la compañía de sus padres o familiares lo que los hace más vulnerables a ser víctimas de trata, secuestros y abusos, especialmente contra las mujeres jóvenes.

Si bien la migración es una condición humana y es una realidad desde la antigüedad, sin embargo existen factores de expulsión que han incrementado la migración en las últimas decadas estos factores que los orillan a migrar, en otros son: factores culturales, socioeconómicos, falta de oportunidades y de violencia en México y Centroamérica, han generado un incremento alarmante en la migración de niños, niñas y adolescentes que viajan sin compañía a la frontera entre México y Estados Unidos.

Por otra parte, también existen factores de atracción que los hacen migrar a otro país. En especial, dentro de las causas de la migración de niños y adolescentes se encuentra: la reunificación familiar con sus padres que ya migraron a los EEUU, la falta de oportunidades de empleo o de estudio, la violencia intrafamiliar, la creciente violencia que ejercen en sus comunidades los grupos delictivos, el acoso de pandillas y la intimidación.

Hacia finales de 2008 como política y práctica, los Estados Unidos regresaban a México cualquier menor sin compañía detenido en o cerca de la frontera, con poca o sin evaluación de los riesgos que encaraban en su retorno a México sin embargo, el Congreso cambió esta política de “puerta giratoria” (nombre dado al hecho de que los menores salían del país, tan pronto como entraban).

La Ley sobre Protección de las Víctimas de Trata re-autorizada en 2008, ordenó al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, entrevistar a cada niño, niña o adolescente sin compañía mexicano, para tomar la determinación de que (1) no sea una víctima potencial de tráfico o trata de personas, (2) no tenga posibilidad de solicitar asilo, y (3) que voluntariamente pueda y quiera regresar a su hogar en su país de origen (ser repatriado voluntariamente). A menos de que todas estas preguntas se respondan de una manera afirmativa, el menor no debe ser regresado inmediatamente a México, sino que debe permanecer para ser evaluado y que pueda reclamar protección en los Estados Unidos.

Si bien la política de los EE.UU. ha cambiado el proceso de “puerta giratoria” sigue siendo la práctica. La citada Ley sobre Protección de las Víctimas de Trata re-autorizada en 2008, generó un procedimiento para países contiguos (México y canadá) y otro protocolo para otros países, lo que ha generado que el regreso de los niños Mexicanos siga siendo de manera expedita (en menos de 72 hrs) y sin una real evaluación de su situación, los motivos de la migración y los riesgos de su retorno a México . Si bien el espíritu de la Ley de buscar la protección la puesta en práctica pueden poner en un riesgo mayor a nuestros niños y jóvenes ya que son repatriados en el menor tiempo posible sin evaluar si existe un temor real de regresar a su país o y que no se ha evaluado bajo el concepto internacionalmente aceptado de el interés superior del niño que se traduce a que las decisiones migratorias deberían ser basadas en este principio.

Appleseed Foundation y Fundación Appleseed México (conjuntamente “Appleseed”) llevaron a cabo una investigación para determinar la medida en el que la Ley de Protección de Víctimas de Trata ha mejorado la evaluación y protección de los niños, niñas y adolescentes mexicanos en la frontera para en su caso, dar paso a la repatriación. El estudio presenta 7 recomendaciones al gobierno de los EEUU y 3 recomendaciones al gobierno Mexicano.

Para más información, consulte el reporte completo


Nuestros Videos